Plaza de toros de Valencia, 18 de julio del 2026

La tarde del 18 de julio de 2026 quedó grabada en la memoria de la afición valenciana. Samuel Navalón, el joven torero local, se consagró en la Plaza de Toros de Valencia al cortar tres orejas y salir por la Puerta Grande. Frente a un encierro serio y exigente de El Torero, compartió cartel con un oficio rotundo de Daniel Luque y la entrega incombustible de Diego Urdiales.

El ambiente: El Coso de la Calle Játiva en Pleno Julio
La Feria de Julio de Valencia siempre mantiene una atmósfera especial. Con el estío mediterráneo como telón de fondo, la emblemática plaza se engalanó para una tarde que prometía emociones fuertes. El calor no mermó el interés de los tendidos, que registraron una entrada notable para presenciar un cartel que combinaba la veteranía de figuras consagradas con el talento emergente de la tierra. Los aficionados locales acudieron con la esperanza de ver brillar a los suyos frente a un hierro de prestigio como el de El Torero.

Diego Urdiales: Maestría y temple frente a la adversidad
El primero de la tarde, un impresionante jabonero serio y hondo, permitió que Diego Urdiales dejara constancia de su torería desde el primer momento. Recibió al de El Torero con la muleta genuflexa, rematando con una torerísima trincherilla que encendió los primeros "oles" de la tarde. El astado, sin embargo, amagó con buscar las tablas y amainó su recorrido. Con firmeza y oficio, el riojano sujetó al animal, logrando someterlo por bajo. Fue por el pitón izquierdo por donde la faena cobró mayor vuelo, dibujando naturales de gran trazo que sonaron acompañados de la música. Tras un pinchazo y una estocada al segundo intento, la faena fue justamente ovacionada.

En su segundo turno, el cuarto de la tarde, un ejemplar muy serio que levantó el reconocimiento de los tendidos, resultó ser deslucido y complicado. A pesar de los esfuerzos de Urdiales, el toro se metía por dentro y careció de ritmo, lo que impidió el lucimiento esperado. A pesar de ello, dejó detalles marca de la casa antes de despachar al animal con una estocada eficaz, llevándose una calurosa ovación.

Daniel Luque: Técnica impecable y valor a raudales
Daniel Luque llegaba a Valencia en un momento de madurez absoluta. Su primer oponente, el cornalón segundo, fue un toro enclasado pero de poder justo que echó las manos por delante en el capote. Tras un quite brillante de Navalón, Luque comenzó su faena con un pase de pecho larguísimo. Con la mano derecha logró ligar dos tandas templadas y de una técnica impecable. El de Gerena demostró su gran dominio de los tiempos y terrenos. Al apagarse el toro, no dudó en meterse entre los pitones con una exposición apabullante. Tras una estocada entera, paseó la primera oreja de la tarde.

Ante su segundo, un quinto toro muy serio, Luque volvió a gustarse toreando en redondo. El astado, aunque noble, fue a menos según avanzaba la faena. Luque volvió a tirar de recursos técnicos para alargar el viaje del toro, pero un fallo con los aceros enfrió los ánimos, esfumando la posibilidad de acompañar a Navalón en la gloria final. Aun así, saludó una fuerte ovación desde el tercio.

Samuel Navalón: La consagración de un torero a sangre y fuego
La gran sorpresa de la tarde llevó el nombre de Samuel Navalón. El joven torero local se enfrentó a un lote de notable seriedad. Frente al tercero, un animal complicado y de embestidas defensivas, Navalón basó su actuación en la entrega absoluta. A base de tragar mucho y mandar sobre la embestida, logró hilvanar tandas meritorias. Durante la faena, sufrió una fea voltereta de la que se levantó con el valor intacto. Continuó en la cara del toro hasta enterrar el acero, lo que le valió para pasear una oreja tras aviso. 

El éxtasis llegó en el sexto de la tarde, un toro imponente de nombre "Fulanillo". Navalón decidió recibirlo a portagayola, un gesto de raza y valentía que puso al público en pie de inmediato. El arranque de faena, con cambiados por la espalda en los medios, aprovechó la inercia del astado. Nuevamente, Navalón demostró un valor fuera de lo común, pasándose los pitones cerca del cuerpo. Pese a sufrir una segunda voltereta, el torero completó el tramo final de su actuación con gran determinación. Mató al primer intento y el palco presidencial concedió las dos orejas, desatando el clamor popular y abriendo de par en par la Puerta Grande.

M69
@TardeToros
Valencia, España.
18 de julio del 2026




Comentarios